miércoles, 15 de julio de 2009

Nostalgia

Que bien sienta a veces recordar los viejos tiempos....




(Leño - Rosendo Mercado - "Se acabó" - 1979)

lunes, 13 de julio de 2009

Chiste geek

" ¿Quién es el general Failure y que hace leyendo mi disco C:? "

(Visto en microsiervos)

viernes, 3 de julio de 2009

El secreto del Oráculo

Como habréis observado, en la columna derecha del blog he puesto una lista con los últimos libros que he leído y me he propuesto hacer una pequeña reseña de cada uno y, en adelante, de los que vaya leyendo. No pretendo, ni mucho menos, dármelas de crítico literario así que simplemente intentaré dar mi humilde opinión de lector común y corriente, eso sí, mojándome al final y diciendo si ha merecido la pena leerlos y en que grado.

Empezaré por “El secreto del oráculo” de José Ángel Mañas, libro sobre Alejandro Magno del que guardo buen recuerdo aunque hace ya más de un año que terminé de leerlo. Creo que Alejandro debe ser uno de los personajes históricos sobre los que más se ha escrito, tanto libros históricos como novelas, es por tanto una historia más o menos conocida con lo que depara pocas sorpresas, recuerdo haber leído ya hace tiempo y de tener en mi escasa biblioteca la trilogía “Alexandros” de Valerio Massimo Manfredi, verdadero experto en la época antigua, compuesta por “El hijo del sueño”, “Las arenas de Amón” y “El confín del mundo”.
Que sea un tema tan abundantemente tratado, especialmente en los últimos tiempos, hace que para el autor sea un reto complicado la forma de afrontarlo y José Ángel Mañas, en mi opinión, supera este reto con nota con este libro ya que lo hace de una forma original. El relato comienza en la misma noche de la muerte de Alejandro en el palacio de Nabucodonosor II en Babilonia un mes antes de cumplir los 33 años, el hilo conductor de todo el relato es Nicias, personaje que después de varias vueltas de la vida se ve enrolado en el ejército de Alejandro, que ejerce de “cronista” y es el que inicia y termina el relato.
La parte histórica está bien tratada y escrita y, por lo que yo se sin ser un experto, con fiable exactitud aún con las lógicas licencias de un relato novelado. Los hechos narrados por ejemplo de las distintas batallas, Gránico, Issos, Gaugamela, etc. se hacen fáciles y amenos de leer.
Por otra parte, y esta es la originalidad de este libro, a Alejandro se le presentan en su lecho de muerte principalmente dos fantasmas (aunque hay alguno más), uno es su padre Filipo II de Macedonia y el otro es Hefestión su mejor amigo y, según parece, también su amante. En estas visitas, los espectros monologan sobre los hechos presentes y pasados y el autor aprovecha para reflexionar sobre Alejandro desde el punto de vista humano, como persona más que como personaje histórico y épico, tratando de ver quién era Alejando e intentando explicar las acciones y hechos en función de cómo era éste en lugar de al contrario.
El paso o la alternancia de ambas partes, la de los hechos relatados por Nicias en presente y la de la reflexión con las visitas de los fantasmas se hace sin generar confusión y sin que moleste en ningún momento. Yo, particularmente, me encontré en ocasiones esperando a que llegase el siguiente “fantasma”.
Es una novela con no demasiados diálogos y que exige atención para seguirlos ya que se “interrumpen” por las reflexiones y pensamientos de los personajes y por las descripciones del interior de los mismos.
Un apunte más, el título del libro se refiere a la predicción que hace el oráculo de Siwah sobre el futuro a Alejandro cuando éste va a consultarlo y al que profesa verdadera devoción, un secreto que no comparte con nadie, ni siquiera con Hefestión, y que le condiciona terriblemente. Esto es algo que siempre me ha llamado la atención, como siendo Macedonio (Griego por tanto) le concede tanta importancia a este oráculo en lugar de al de Delfos teniendo en cuenta, además que su padre Filipo III luchó en más de una sangrienta batalla antes del nacimiento de Alejandro por el control del mismo. Bien pensado, igual fue por eso ya que no se llevaba demasiado bien con él.
Un detalle importante para mi no ya de la novela sino de la cultura que representa (la Helenística) es la contraposición histórica y no vista hasta el momento de un ejercito macedonio de hombres libres que luchan por seguir siéndolo con la fuerza y empuje que esto les infunde, dirigidos por un hombre como ellos y que antepone esa libertad personal de los que le siguen a sus propios deseos, llegando incluso a desistir de sus sueños - llegar al fin del mundo siguiendo un deseo inculcado por Aristóteles que fue su educador en la juventud (que envidia) - cuando después de atravesar la India sus soldados deciden que prefieren volver a casa (“Aquí se detiene Alejandro, vencido por sus hombres” , enfrentados a un imperio Persa en la que un Rey, en este caso Darío III que por el hecho de serlo se convierte automáticamente en dios (proskynesis) con poder absoluto sobre todo aquello sobre lo que reina y con un ejército que lucha por su dios/rey y no por ellos mismos.

En resumen, el libro me ha gustado y no se hacen ni mucho menos largas las 600 páginas del mismo. Merece la pena leerlo, tanto por el contenido histórico, la vida de Alejandro es una historia épica de primera magnitud, digna de ser relatada y leída, como por la parte más reflexiva en la que descubrimos otro Alejandro y en la que nos podemos ver empujados a reflexionar sobre nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás.