miércoles, 17 de junio de 2009

Palabras que cambian de significado (I)

¿Por qué la palabra "discutir" ha tomado un sentido negativo?. Si te describes, o te describen, como alguien que discute con frecuencia te miran mal o fruncen el ceño y lo normal es que te cataloguen de "conflictivo" o incluso de "alterador del orden". Supongo que será porque confunden discutir con pelear y, obviamente, no es lo mismo.

Recuerdo haber cogido el gusto a la discusión en el colegio; recuerdo, quizá con menos orientación de la que hubiese deseado por el interés que en mi despertaba, haber tenido horas restadas a la Literatura entregadas al debate de una idea propuesta con una semana de antelación. Después de los dos o tres primeros debates en los que bastante tuve con sacudirme parte de mi natural timidez, llegué a desarrollar mi propia estrategia: sobre el tema elegido preparaba dos posturas opuestas con argumentos y razonamientos para ambas con sus pros y contras y con las posibles objeciones. El día del debate, no solo me abstenía de "presentar" mi postura sino también de hablar en los primeros 10 o 15 minutos. Escuchaba y veía cuál era la postura dominante para inmediatamente posicionarme y defender la minoritaria o, incluso, la inexistente, siendo este último caso el más placentero y divertido. Con esto, seré sincero, buscaba más el protagonismo y la participación necesaria para conseguir una buena nota (cosa que conseguí) que cualquier otro fin, pero hizo que le cogiera gustillo al tema.

Más adelante he procurado no desperdiciar las no demasiado numerosas ocasiones de mantener una buena discusión, como quiera que la afición por discutir no es de las más comunes, durante tiempo he practicado el "de que se habla que me opongo" como ejercicio o entrenamiento, descubriendo entretanto, no solo el placer de convencer sino también el de ser convencido, de comprender un razonamiento ajeno o que te convenzan de que el propio es erróneo, reconocerlo, aceptarlo y hacerlo tuyo, lo que ha llevado poco a poco con el paso de los años y con el despunte de las canas a tener ideas propias sobre temas cada vez más serios llegando estas a cristalizar en algunos principios que creo sólidamente fijados por razones destiladas por contraste con otras. Por tanto es evidente que para mí la capacidad de discusión, es una cualidad muy apreciada en mis amigos (quizá es una de las razones por las que tengo pocos) porque me resulta imprescindible contrastar mis ideas y opiniones para depurarlas y afianzarlas; tras una buena discusión esa amistad sale reforzada porque aumenta mi respeto hacia la otra parte y también mi admiración.

La discusión no es sino un intercambio de ideas y opiniones, sería quizá pretencioso decir que este intercambio tiene como objetivo encontrar la verdad sobre algo, lo que es sin duda cierto es que por el camino te alimentas de las ideas y opiniones del otro, además y no menos importante, aprendes formas distintas de llegar a conclusiones, coincidan o no con las tuyas y esto hace que el medio (discusión) sea quizá objetivo tan importante como el mencionado fin.

Discutir es idear, argumentando y aportando razones que sustenten esas ideas y para ello es imprescindible creer que existe un mundo de razones y no "La Razón", es decir, que existen verdades inteligibles, y no actos de fe o dogmas, que son explicables y entendibles, idear, es apelar a esa instancia.

Desde mi punto de vista sería, además de lo dicho, imprescindible que el ámbito de las ideas y de la discusión de sus razonamientos se sometiese al más estricto método científico, me explico, un descubrimiento teórico científico no llega al nivel de teoría hasta que se somete al "acoso y derribo" del resto de la comunidad científica, mientras tanto es tan solo una hipótesis, de hecho aquél que la presenta es el más interesado en mostrar la parte más débil de la misma porque de lo que se trata es de demostrar algo cierto. Igualmente aquél que tiene una idea, debería ser el primer interesado en exponerla a la opinión de otros mostrando la parte menos consistente de sus razonamientos para de esta forma despreciarla si es equivocada o reforzarla si no lo es.

¿Entonces?¿porqué de esa visión negativa del término?. Si es por simple confusión de términos el problema es relativamente leve, se explica, se aclara y aquí paz y después gloria, aunque hace falta la conciencia del equívoco y la voluntad de ponerle remedio. El problema estaría si ese cambio de significado derivase de un cambio más profundo, más conceptual, más social. Veamos, si esta interpretación surge de la prevención, cuando no miedo u odio, de que alguien te diga a la cara "no estoy de acuerdo con lo que dices", sin entender que ello no representa ni un acto de violencia ni una agresión, deberíamos deducir que la visión negativa no es del término sino del concepto. Si llegásemos a la conclusión de que preferimos imponer porque es más fácil y cómodo y por eso miramos con recelo al que discrepa o pone en duda, en definitiva, al que piensa por si mismo, entonces con lo que estamos acabando es, primero, con la libertad individual y segundo con el desarrollo intelectual de la persona; de hecho ambas cosas son dos caras de la misma moneda ya que entonces perderíamos la capacidad de razonar por falta de uso, convirtiéndonos en esclavos de aquél o aquellos que fijasen las ideas oficiales porque como dice la famosa y conocida frase de Jean-Françoise Revel "es inútil tratar de convencer mediante argumentos a alguien que ha llegado a sus convicciones mediante prejuicios" (nota mental: tengo que leer más de este hombre).
De esta forma no se crea una sociedad libre y plural sino una tribu en la que a cambio de sentirnos seguros y arropados renunciamos a la capacidad de pensar y razonar, fuera del clan hace frío, simplemente no eres nadie, no estás ni existes. El riesgo de la organización tribal es que siempre hay una tribu enfrente, no hay razón, no hay crítica, el clan se defiende por encima de todo argumento. No hay discusión, no hay contraste, no hay avance, al final, nadie gana.


Es vuestro turno… ¿Qué opináis?

7 comentarios:

  1. Cada día te superas más!

    En mi opinión, cada vez se confunde más discutir con pelear porque cada vez interesa menos aprender, evolucionar, crecer, enriquecerse ... y lo único que importa es ganar, imponerse, triunfar. Es más cómodo imponerse por la fuerza que avanzar posiciones esforzándose por argumentar, razonar, deliberar. Para saber discutir sin pelear debemos saber expresar nuestras opiniones sin que hieran a nadie, ser capaces de situarnos en la piel del otro y de esta manera intentar entender su postura. (Empatía y asertividad) Deberíamos aprender a decir lo que pensamos de forma correcta, sin agredir a nadie ni molestar, sin ofender; pero nos pierden los modos, los gestos,los tonos, sobre todo si se trata de temas que abordan nuestras creencias más intimas y nos tocan la fibra sensible. En estas discusiones resulta dificil contener las emociones y actuar de modo empático y asertivo. Tendemos a ver a la otra persona como un contrincante al que hay que vencer porque opina de distinto modo que nosotros, cuando realmente es alguien que nos puede aportar ideas y puntos de vista distintos que nos resultarán enriquecedores siempre. Pero para ello hay que partir del respeto hacia las opiniones de los otros.
    Expresar nuestras ideas y escuchar las de los demás significa que estamos vivos y que pensamos, que sentimos, que somos diferentes y que nos interesa lo que piensan y sienten los demás.
    Y ahora pensad en alguien de vuestro entorno con quien siempre "discutis" (peleais, regañais). Yo lo tengo claro, son personas que sobre cualquier tema (por intrascendente que sea) comienzan a argumentar desde la postura: "yo tengo la razón y digas lo que digas no me vas a convencer" y apenas escuchan. Sin embargo si pienso en las poquitas personas con las que mantengo discusiones interesantes sobre cualquier tema (intercambio opiniones, expreso argumentos, debato ideas) tengo claro que su postura siempre es de respeto, de empatía, de escucha activa, buscando puntos de encuentro, rebatiendo argumentos, respetando posturas distintas .... sin intención de vencer sino de enriquecerse y aprender. Pero ésto requiere mucho más esfuerzo.

    Tengo que reconocer que contigo he aprendido a disfrutar de una buena DISCUSION sobre cualquier tema y a valorar esta cualidad en la gente que me rodea. Y también a no desperdiciar tiempo ni esfuerzo con quien creen estar en posesión de la verdad absoluta y por tanto no merece la pena discutir. Aún me queda mucho que aprender de tí pero .... me estoy esforzando, maestro!

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  2. Buena reflexión Cris. Gracias.
    Tu comentario, más bien complemento al artículo, va un poco en la línea que comento de que el medio, el camino, puede adquirir tanta importancia como el fin e incluso, en un momento dado, más. El aprendizaje y el crecimiento mutuo puede ser tan o más importante que llegar a resolver una cuestión.
    Por otra parte no creo que sea malo el intentar "vencer" al que tienes enfrente, eso te hace poner más pasión en las argumentaciones, te da esa motivación extra que hace que tu cerebro produzca más y mejores razones, hace la discusión más real e interesante. La diferencia estaría, a mi modo de ver, en el respeto y en no tener problemas en decir "tienes razón, me has convencido" y para eso es imprescindible escuchar.

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  3. Mola, me gusta el tema. "Sus" voy a dar caña. Esta tarde, sin falta, expongo mi opinión.

    Bss pa'tos.

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  4. La bonita costumbre intelectual de oponerse a la postura mayoritaria para generar una idea propia y consolidada, no sólo es algo genético heredado de nuestro "puñetero" padre sino que es algo que, muy elegantemente, has ido puliendo. El divertimento es algo imprescindible para que una actividad sea desarrollada con toda su potencia.

    Este es, a mi modo de ver, el punto clave de inflexión, de donde derivan el resto de consecuencias: la fálta de respeto que apunta Cris, el miedo a ser vencido que apuntas tú, Jesús, etc...

    Y ¿por qué?. ¿Y si la culpa no reside en el individuo como planteais (o como yo he querido entender en vuestros textos)?. Teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad, en teoría, terriblemente competitiva, el hecho de querer vencer al oponente debería estar bien visto, incluso aplaudido. Todos están del lado del ganador; Rafa Nadal ha hecho que la ilusión por el tenis vuelva a los corazones españoles, Fernando Alonso logró que nos preocupasemos más por Renault que por Ferrari, la NBA ya no es tan minoritaria desde que "lucimos" un precioso y brillante anillo.... y así un ejemplo tras otro. ¿Qué es lo que hace que estemos del lado de el que vence en lo deportivo y no en lo intelectual?.

    Estoy absolutamente de acuerdo (me encanta como lo has planteado) en que hay palabras que cambian de significado. También en el planteamiento de la tribu dirigiendose en la única dirección que le permiten sus orejeras de asno. Lo que me gustaría desarrollar (no lo voy a hacer todo ahora) es la opción de que sea algo por encima del individuo (pasando de teorías conspiratorias de grupos internacionales secretos que manejan el destino de la humanidad) lo que condiciona la evolución de los términos. Dicho de otro modo, ¿es la apatía, la pereza mental, el miedo, la falta de respeto a tu acompañante y todo lo que habeis planteado, causa o consecuencia?, ¿en qué influye, como apunté al principio, el divertirse con lo que haces en el moldeado de la personalidad individual tanto como la colectiva?.

    P.D.- Sigue currandote las entradas y perdona que no escribiese nada en la del Haiku, supongo que mi espíritu no se encuentra, en estos momentos, suficientemente receptivo a la suave caricia de un bello poema. No dibuja la imagen y en esa cegera tan sólo puedes conseguir tropezar :)

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  5. Pablo, me alegro de que te haya gustado la entrada.
    Gracias por tus comentarios, lo de "subirse al carro ganador" que tocas de pasada lo apunto para otra posible entrada, pero al final acaba en lo mismo, no tienes que discutir ni argumentar, el que gana es el mejor y punto... se le aplaude unánimemente y no se discrepa. Planteas un interrogante a mi juicio interesante cuando te preguntas hasta que punto es "culpa" (no me gusta el término pero entiendo lo que quieres decir) del "individuo". Entiendo perfectamente y me parece evidente que lo que llamamos "sociedad" nos influye e incluso nos condiciona pero creo que demasiadas veces usamos este hecho como excusa, las decisiones son siempre individuales y cada uno elige lo que hace. La elección de ser yonki, ladrón, perverso, éticamente irreprochable, buena persona, discrepante, seguidista, etc... es siempre una elección personal.

    P.D. Como ya os dije al principio, no es obligatorio ni leer ni escribir en todas las entradas. Agradeceré todos y cada uno de los comentarios pero, por supuesto, faltaría más, no reprocharé ni una sola ausencia de los mismos.

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  6. Aceptado lo del termino "culpa" :) Quizá por ahí podemos encontrar un buen camino.

    Bien, lo que quiero preguntar es ,precisamente, si la elección es individual y libre. No se trata de escudarse en que "yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así" como decía la canción, no en este momento. Sí de entender que la persona no es responsable (por administrador, director, en absoluto por "culpable" de un acto doloso) de que la sociedad en su conjunto vaya marcando unas pautas de comportamiento, que son de respuesta, y de las que es difícil, probablemente, zafarse cuando, con el tiempo, son validadas como una respuesta homogénea y común -¡aunque sea errónea!- siendo así sancionada como correcta. Al igual que la dinámica de los cauces depende del carácter hidráulico del flujo que estudiemos, ese hipotético "flujo social" vendría concretado, principalmente, por elementos y caracteres externos -aunque también internos, supongo- al individuo.

    Hace poco, casualmente (¿existe la casualidad?), me encontré con un texto en el que se hablaba, entre otras cosas, de un término que también ha cambiado de significado, por supuesto girando a despectivo. Este término es “especulador” (http://etimologias.dechile.net/?especular). Transcribo una parte: “En contra de lo que suele creerse el verbo “especular” no proviene de los vocablos latinos “specularis” y “speculum” (relativos al espejo) sino del término “speculari” que significa “mirar desde arriba, observar desde una atalaya”." (No soy una persona conocedora del latín, por lo tanto, espero que si esto es incorrecto, lo documenteis y lo publiqueis).
    Los primeros especuladores buscaban un lugar en alto desde donde escrutar el horizonte con el fin de conocer y analizar una situación y actuar en consecuencia.

    Jo, me parece precioso, buscaban un lugar en alto desde donde escrutar el horizonte y, desde esa privilegiada -y extremadamente inteligente- posición; analizar, conocer, decidir ... ¡libre e individualmente!.

    Dejo aquí abierto el hilo para no meter un ladrillazo. A ver por donde evoluciona :)

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  7. Lo de "de que se trata que me opongo", ya lo había notado en ti en muchas ocasiones, lo que no tenía tan claro era que fuese intencionado.

    Creo que tienes razón, discutir no es pelear, y tus planteamientos me parecen verdaderos, pero son casi utópicos, pues poquísima gente los pone en práctica, lo normal es querer llevar la razón y acalorarse por ello, de ahì la guerra en la discusión, incluso si no tienes ya ganas de discutir dices "vale, lo que tu digas, no me vas a convencer".

    No te quejaras hoy del comentario de Pablo ¿eh?. Menudos hijos que tengo, teneis que enseñarme un montón

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